El hombre sin alma es una ruina de piedra,
donde moran los dioses animales.
STATEMENT
Mi obra explora la tensión entre la naturaleza y las estructuras que el ser humano impone para habitar el mundo. A través de la pintura, construyo espacios inspirados en el brutalismo arquitectónico: volúmenes sólidos, silenciosos y atemporales que funcionan como escenarios de contención. En estos espacios sitúo animales o plantas que representan lo instintivo, lo orgánico y lo esencial. Su presencia no es narrativa sino simbólica; aparecen suspendidos en un estado de quietud que sugiere sobrevivencia, resistencia o adaptación. No buscan pertenecer a ese entorno, sino evidenciar la fricción entre dos realidades opuestas.
Me interesa trabajar una dualidad entre la rigidez geométrica y la sensibilidad de lo vivo, entre la frialdad de la materia y la carga emocional del sujeto. A través de composiciones minimalistas y atmósferas contenidas, propongo una reflexión sobre la forma en que la naturaleza es confinada, incluso ignorada dentro de los sistemas contemporáneos del hombre.
“Naturaleza y brutalismo” no es una confrontación explícita, sino un estado de tensión silencioso. Un espacio donde lo salvaje aún respira, pero dentro de límites que no le pertenecen.
NATURALEZA Y BRUTALISMO
En esta obra quiero mostrar una dualidad, entre la coexistencia natural de los animales y las estructuras terrosas de hormigón, reconociendo que en las formas esenciales de la vida natural, se puede entender complicidad con el entorno rústico de los monolitos.
CONTACTO

Email: mariomelo2817@.com









